miércoles, 30 de agosto de 2017

Noticia bomba: Las advertencias de los paquetes de tabaco dicen la verdad


Solo tenemos que estar atentos. Las estadísticas de las enfermedades respiratorias son más que impresionantes. Entre ellas, lo que más abunda es el asma y la EPOC. Hay más casos de la primera pero se cobra más vidas la segunda. En España, los datos se arrojan con cuentagotas a los medios. Por el contrario, la prensa latinoamericana suele andarse con menos secretismos. Cuando fallece alguien conocido señalan la causa verdadera en lugar de escudarse en la socorrida expresión “larga y terrible enfermedad”, como hacen aquí, para que todo el mundo crea que se trata de un cáncer.
Más de tres millones de muertes al año en el mundo a causa de la EPOC, según el diario argentino Clarín, y un 14.5 % de los adultos de ese país. Nuestras cifras son parecidas, cada día registramos 50 fallecimientos nada menos. No hace falta que hagan la cuenta: al año –y aunque parezca increíble– mueren 18.000 personas por una enfermedad que casi nadie conoce. Una enfermedad producida por el tabaco que tiene a miles de personas del mundo entero encadenadas a una bombona de oxígeno. Una globalización ciertamente macabra.
Aunque gran parte de la carga es prevenible o tratable con intervenciones asequibles, estas enfermedades han recibido menos atención que otras enfermedades no transmisibles prominentes como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la diabetes” afirma el experto, y continúa: “La información actualizada sobre EPOC y el asma es clave para la formulación de políticas para mejorar el acceso y la calidad de las intervenciones existentes.”
Es obvio. Hasta que no se divulgue la existencia y particularidades de las patologías respiratorias, los fumadores seguirán pensando eso de que “el tabaco no es tan malo como dicen”, seguirán convencidos de que los avisos que escuchan constantemente forman parte de una confabulación para fastidiarles la vida. Eso por una parte, por otra, los afectados no tendrán derecho a quejarse de las frecuentísimas agresiones a la atmósfera cuando estas tengan lugar en su presencia y los no afectados con un mínimo de predisposición genética en menos que canta un gallo habrán pasado a engrosar la lista de pacientes.
Ayer me llamó una amiga. La alegría de la huerta, la estrella de todas las reuniones, la de mentalidad más moderna (en su franja de edad y en todas), la reina del estilismo. Hará unos tres años que dejó de fumar. Empezó en la adolescencia y los 55 ya no los cumple. El invierno pasado, a raíz de un catarro particularmente insidioso, le diagnosticaron EPOC. Pero todavía no se encuentra mal del todo. Se propina sus buenas palizas en la cinta andadora del gimnasio, pertenece a un grupo de senderistas bastante más jóvenes que ella, se tira al suelo para jugar con sus alumnos y continúa tan jovial como siempre.
"El verano es la mejor época –me explicaba ayer– pero se nota que ya se está acabando, desde hace un par de días estoy respirando fatal". Le contesté que aún hace mucho calor y que debía buscar otra causa. "Últimamente –confesó– he engordado un poco, los yogures griegos son mi perdición." "Pues, ya sabes, quítate ese par de kilos y raciónate los yogures, no porque engorden sino porque, según dicen, congestionan las vías respiratorias. De todas formas, debe de haber algo más. ¿Tienes a algún fumador cerca últimamente?"
El tabaco causa la Enfermedad Obstructiva Crónica
Tenía. Su hijo acaba de presentarle a la novia. "Solo se fuma uno cada vez que nos vemos porque sabe que me molesta". "¡Será capulla tu nuera! Aunque tú le permitas ese único cigarro, ¿cómo puede anteponer el placer de fumárselo a tus años de vida, tu calidad de vida, a la..." "Espera, Molina, no juzgues tan mal a Raquel, ella no sabe que tengo EPOC." "¿Cómo que no lo sabe? ¿Álvaro no le cuenta esas cosas?" Me miró con cara de bochorno. Era ella la que no se lo ha contado a su hijo después de año y medio de diagnóstico. No se lo ha contado a nadie. Ni lo contará. Cuando le prescriban oxígeno domiciliario –y espero que eso ocurra lo más tarde posible– no le quedará más remedio que comunicárselo a los más allegados y seguirá siendo tabú para el resto del mundo. Es lo que hacen todos, cayendo en un círculo vicioso terrible. Como es un asunto desconocido, da vergüenza contarlo, y como nadie lo cuenta volvemos al principio. Jamás saldremos de ahí a no ser que alguien lo rompa. Mientras, las seiscientas mil personas diagnosticadas en España –de los dos millones y medio que la padecen, (el infradiagnóstico es otra lacra a combatir)– no solo tienen que ocultar lo que les ocurre, es que ni siquiera pueden exigir que no se fume en su presencia o que no se contamine de las mil y un maneras posibles el aire que están respirando.
El estudio que muestra el periódico concluye con una serie de cifras bastante alarmante, por desgracia, y con la siguiente declaración por parte del vicepresidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria: “Sin duda la principal causa de EPOC es el tabaco. Hoy en día ya sabemos que de las personas que fuman, entre un 20 y un 30% tienen EPOC.” Y añade: “El enfisema destruye el pulmón. Y lo que se destruye no se recupera.” Se trata de una enfermedad que, según el estudio mencionado, “va camino de convertirse en la tercera causa de muerte en el mundo.”
¿A ustedes les parece que una tragedia de este calibre puede seguir oculta bajo el manto del silencio? ¿No les dan ganas de utilizar la megafonía y situarse en la plaza principal de las ciudades más importantes del mundo –o, lo que es lo mismo, escribir en los portales más consultados de la red– para advertir a todo hijo de vecino que el tabaco puede acabar deteriorando sus pulmones de tal forma que, progresiva pero implacablemente, perderán la capacidad de respirar?
A mí sí me dan ganas. Por eso estoy aquí, contándoselo.

viernes, 28 de abril de 2017

Tabaco y síndrome de abstinencia

¿Alguien concibe un panorama mundial donde más de la cuarta parte de los adultos que lo integran padece una insuperable adicción?


Está demostrado que el tabaco es una droga potentísima, más difícil de abandonar que cocaína, heroína y similares. Por eso, los fumadores se engañan, exactamente igual que cualquier drogadicto, por eso no es tarea facil que atiendan a razones, y precisamente por eso hay que explicárselo mejor, procurando dejarles sin argumentos, pero sin asustarles -algo extremadamente difícil pero no imposible- porque si se ponen nerviosos, se deprimen, aterrorizan etc. se van a refugiar mucho más intensamente en su droga.
Uno de sus argumentos favoritos es: el tabaco no puede ser tan malo cuando se vende en establecimientos específicos, no está prohibido por las autoridades sanitarias, cumple todos los controles legales, no hay que esconderse para consumirlo etc. etc. 
Fotograma de la película Le temps du loup (2002)
Fotograma de Le temps du loup (2002)
Bien, todo eso es cierto. Este producto comenzó a cultivarse masivamente hace muchas décadas y se transformó enseguida en una industria próspera cuyas ganancias -debido a su carácter adictivo y a una excelente estrategia publicitaria- se han ido incrementando exponencialmente a lo largo de los años. Se argumenta que los motivos de su permanencia son meramente económicos. Esto es cierto a medias. Sí, es complicado barrer de un plumazo uno de los pilares de la economía mundial. Muchas empresas, tanto tabaqueras como sus derivadas se hundirían junto con sus trabajadores, y esto, como pueden imaginar, acarreearía un cataclismo de incalculables consecuencias. No es un secreto que un empobrecimiento masivo de esas dimensiones es capaz de provocar un efecto dominó imposible de evaluar todavía, por tanto, el hecho de que la economía sea uno de los factores fundamentales para que el tabaco aún sea producto de consumo legal no es un argumento en su favor. No es solo el lucro lo que motiva su permanencia, que también, sino la prudencia -esta vez sí- de los gobernantes.
Como ven, no dejo de insistir en que el económico es solo un factor entre otros -aunque tan importante que solo con él sería suficiente- para mantener el tabaco en los estancos. Yo conozco otro igual de importante al menos. Ignoro si existe alguno más.
El otro motivo es bastante sencillo de entender. ¿Alguien concibe un panorama mundial donde más de la cuarta parte de los adultos que lo integran padece una insuperable adicción? ¿Se pueden imaginar qué ocurriría?
Lo que me viene a la cabeza supera a la película de terror más espeluznante. Pero no voy a extenderme en detalles, creo que el simple enunciado habla por sí mismo.
Eso sí, les ruego que reflexionen sobre ello. Y si llegan a alguna conclusión de interés, sea a favor o en contra, la expongan aquí debajo. El apartado Comentarios nació para escuchar lo que tengan que decir.

sábado, 22 de abril de 2017

Contaminación incrementa mortalidad asociada al tabaco

Está demostrado. Cualquier disfunción pulmonar, alergia al polen incluida, se agrava en presencia de contaminantes. De alguna forma, contaminación y tabaco se suman, al fin y al cabo este es un contaminante más y no precisamente de los más inocuos.
Pero esto no solo atañe al bloqueo de las vías respiratorias. Las enfermedades cardiovasculares producidas por el tabaco empeoran también en ambientes contaminados como demuestra un estudio avalado por la Sociedad Americana de Prevención contra el Cáncer en el que participa el Instituto de Salud Global de Barcelona.
Simplificando para asimilar más fácilmente la idea, se trataría de rodearse de un ambiente lo más limpio posible, de no añadir sustancias al aire, ni siquiera las pretendidamente purificadoras y que, en realidad, no hacen más que ensuciarlo. Por tanto, si queremos alargar nuestra vida y la de nuestro entorno así como disfrutar de una existencia lo más activa y confortable posible, alejémonos de los automóviles siempre que podamos, eliminemos el tabaco propio y el ajeno, prescindamos de velas, estufas, fogatas e inciensos, escojamos los productos de limpieza que consideremos menos perniciosos.
Si lo sabemos y no hacemos caso hasta que ya no tiene remedio, no tendremos a quien echar la culpa.

martes, 18 de abril de 2017

España ya no es pionera en la lucha contra el tabaquismo, más bien todo lo contrario

Hace falta disolver las identidades de marca para despojar al tabado de un carisma que no le correspondeEsto a los españoles nos suele pasar a menudo, ponernos en la avanzadilla de algún aspecto legislativo y a continuación dormirnos en los laureles y quedarnos los últimos. La ley de prevención del tabaquismo que se promulgó en 2005 y entró en vigor el 1 de enero de 2006 no sirvió más que para calentar los ánimos. Establecía algo tan absurdo como que unos locales pudiesen elegir y otros no, al final eligieron todos y dejaron fumar sin cortapisas. A lo sumo, trazaban una línea en el suelo o colocaban una maceta para dividir los espacios, pero el humo no entendía las advertencias y transitaba a sus anchas. Cada cual actuaba como lo le daba la gana y, aún así, no dejaban de hacerse las víctimas: que si nos hemos gastado mucho dinero en reformas, que si tal y que si cual. En cinco años no vi ningún establecimiento que se molestase en hacer ni una mínima obra y solo dos cadenas instalaron un muro de cristal. Pero a los fumadores tenía que entrarles el aire por algún sitio, y la puerta, siempre abierta o, en el mejor de los casos, abriéndose cada vez que pasaba un camarero, servía de chimenea que ahumaba a los no fumadores cada quince segundos de reloj. 
La ley de 2010 se hizo efectiva el 2 de enero siguiente y, aunque tampoco es perfecta y se incumple de vez en cuanto, lo cierto es que sirvió para algo. La atmósfera hostelera está incomparablemente más limpia y un porcentaje, no muy alto pero significativo, ha logrado dejar de fumar. Claro que su mayor mérito no radica en lo que sucedió de puertas para dentro sino en el cambio de mentalidad que supuso, sirviendo de modelo para muchos países.
Las cajetillas australianas sin marca han resultado efectivasPaíses que, por cierto, no se han quedado quietos desde entonces. En vista de las más que alarmantes cifras de mortalidad por cáncer, problemas cardiovasculares y respiratorios, el cerco se ha ido estrechando poco a poco, Hoy día, las medidas para erradicar el humo de los lugares públicos estáj vigentes en muchas partes del mundo, pero, además, se han adoptado otras que las complementan, empieza a haber legislación contra los padres que fuman en los coches, las cajetillas sin ningún signo distintivo  son un hecho desde hace tiempo. Y la gestación de nuevas ideas que protejan a la población y disminuyan el número de fumadores es algo que está en marcha.
Esperemos que los legisladores españoles recuerden la enorme responsabilidad que han contraído al tomar posesión de sus respectivos cargos y protejan la salud de sus conciudadanos con un poco más de celo que hasta ahora. 

miércoles, 12 de abril de 2017

El mundo del espectáculo tampoco es inmune a la EPOC

Hasta hace pocos años ser varón significaba pertenecer al grupo de riesgo de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Eso ha ido cambiando y es un hecho que hoy día las cifras de mujeres que padecen EPOC se acercan peligrosamente a las de sus compañeros. Pero, como siempre, autoridades y profesionales van a remolque de la realidad y no han tenido en cuenta que el acceso al mercado laboral de las mujeres se inició en los años 70, que desde hace tiempo superan en número a los varones en la mayor parte de las facultades universitarias y que este abandono de las tareas del hogar ha traido consigo el consumo masivo de tabaco. Era de prever, pues, que las jóvenes de los años 70, 80 y posteriores comenzarían a incrementar las cifras femeninas de esta enfermedad en cuanto empezasen a rebasar la cuarentena, edad en que el riesgo se multiplica enormemente.
Y no solo eso. Se ha descubierto que, en igualdad de circunstancias, el organismo de las mujeres es mucho más vulnerable. De repente, las instituciones sanitarias se han encontrado con lo que no esperaban: además de un incremento espectacular de la EPOC femenina, la evidencia de un infradiagnóstico bastante mayor que el de los varones y, recordemos, este se estima en un escalofriante 73%.
El enfisema pulmonar (EPOC) se ceba actualmente en las mujeres
La actriz Margarita Isabel
Hablábamos el otro día de los personajes conocidos que fallecen por este motivo y de la necesidad de divulgar una causa de mortalidad (y de muchos años previos de bajísima calidad de vida) que aún pasa desapercibida debido al desconocimiento general por una parte y a que suele camuflarse con diversos pretextos con el fin de mantener ese estado de cosas. 
La actriz mexicana Margarita Isabel, que empezó su carrera en los años 60, participó en numerosas telenovelas y en el conocido film Como agua para chocolate, ha fallecido el pasado domingo 9 de abril, con 73 años, de enfisema pulmonar (conocido también como EPOC), tal como indica el diario El País en su edición digital de hoy mismo.
Ya que esta generación –y unas cuantas posteriores– han tenido la desgracia de caer en las garras del tabaco, trabajemos en la imprescindible labor de información y prevención para conseguir que un drama, en realidad fácilmente evitable, empiece a disminuir y pronto acabe convirtiéndose en nada más que un pésimo recuerdo.

sábado, 8 de abril de 2017

Se premia un programa de Televisión Canaria por un reportaje sobre la EPOC

En concreto, un reportaje del programa Canarias hoy emitido el 18 de noviembre de 2015, según informa la propia cadena, ha sido galardonado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Los periodistas premiados son, Isabel Baeza, Nacho Cabrera, Jessica Díaz y Gilberto Isande.
En el acto de recogida del premio, el coordinador del programa dijo: "Con este reportaje, los canarios pudieron hacerse una idea en su día, sobre qué es la EPOC y cómo se podía vivir con ella".
La presidenta de SEPAR, por su parte, indicó que el programa era ameno y conseguía su propósito fundamental: que cualquiera pudiese entender en qué consiste la EPOC.
Economía y salud en competencia desleal
La potencia económica del sector tabaco impide tomar medidas saludables
¿Para cuándo un programa así en las televisiones estatales sean privadas o públicas? O mejor, una serie de programas divulgativos. No es para menos tratándose como se trata de una de las primeras causas de muerte, en realidad la primera causa evitable, que mantiene en condiciones muy poco envidiables a, aproximadamente, dos millones y medio de pacientes.
Solo anotar que el porcentaje de pacientes con EPOC no diagnosticado no es del 7%, como se menciona en el artículo, sino, y aunque parezca increíble, del ¡¡70 por ciento!! Sí, sí, asómbrense, del 70, siendo como es una patología altamente invalidante, que causa un enorme sufrimiento en los enfermos y sus familiares y la causa de un fallecimiento lento pero anunciado.
¿Por qué entonces ese amplio manto de silencio? Pues, señores, porque se trata de una enfermedad producida por el (todavía) sacrosanto tabaco. Y el tabaco sigue moviendo mucha pasta.
¡Poderoso caballero es don Dinero!
¡Qué razón tenía el excelso don Francisco de Quevedo y Villegas!

jueves, 6 de abril de 2017

El enfisema de un actor mexicano

Con fecha 4 de abril de 2017, El Horizonte, un periódico de México, informa de que Jorge Ortiz de Pinedo, un conocido actor de ese país, ha sido diagnosticado de enfisema (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y se dispone a combatirlo con entereza por medio del oxígeno domiciliario. ¿A alguien le parece verosímil que un medio español publique una noticia así?
Famosos fallecidos por EPOC
Terenci Moix
Parece que esta clase de diagnósticos, ni siquiera los fallecimientos de personajes más o menos populares o importantes, como Terenci Moix, Jesús del Pozo, Belén Ordoñez  (y, quizá, Adolfo Suarez y Lina Morgan, aunque no he podido confirmarlo totalmente) han pasado desapercibidos aquí. Se ha hablado más de Eric Lawson (el hombre Marlboro), del cantante argentino Sandro de América, Gloria Stuart, Leonard Bernstein, la princesa Margarita de Inglaterra y se especula que incluso Julio Cortazar y Amy Winehouse pudieron fallecer por EPOC. Son nombres entre otros muchos. Sería aleccionador para los fumadores habituales y los jóvenes dispuestos a adoptar el hábito conocerlos todos. Pero, frente a la mayor o menor transparencia de otros países, esta terrible lacra no tiene ningún eco en la opinión pública española. Es un hecho que los medios nacionales no tienen por costumbre mencionar la causa: suelen responsabilizar a alguna enfermedad padecida a la vez o bien disfrazarla con la expresión larga enfermedad que inevitablemente se asocia con el cáncer. 
Como parece que la cifra de 18.000 fallecimientos al año -solo en este país y solo a causa de la EPOC- no impresiona demasiado, habrá que aportar nombres propios de personajes conocidos aclarando que los desenlaces producidos por esta patología, al tener como causa directa el tabaco, no se reconocen casi nunca. 
Y tú, lector anónimo, ¿tienes alguna historia, propia o ajena, que contar? Si es así deja un comentario. Y si es un poco extensa, cuéntamela por correo y yo le daré forma en un post.